Por qué dos días pueden ser un buen comienzo
Una rutina inicial tiene que caber en tu semana real. Dos días dejan espacio para aprender los movimientos, recuperarte y repetir el hábito sin exigir una transformación inmediata. La carga exacta debe adaptarse a tu experiencia y, si tenés dolor o una condición médica, conviene consultar a un profesional.
Estructura de una sesión
- Empezá con unos minutos de movilidad y calentamiento suave.
- Elegí un movimiento de piernas, uno de empuje, uno de tracción y uno de zona media.
- Usá una carga cómoda que te permita cuidar la técnica.
- Terminá anotando qué hiciste y cómo te sentiste.
Cómo sostenerla sin depender de ganas
Elegí dos días separados, prepará la ropa y dejá la rutina guardada. Si una sesión completa no entra, hacé la versión mínima y mantené la siguiente fecha en el calendario.