El problema no siempre es la falta de tiempo
A veces una sesión ideal de una hora hace que no valga la pena empezar si sólo tenés veinte minutos. Separá el entrenamiento completo de la sesión posible y decidí qué parte mantiene vivo el hábito.
La sesión breve
- Llegá con la ropa y el plan listos.
- Elegí dos o tres movimientos que puedas hacer con buena técnica.
- Usá descansos razonables y terminá antes de convertirlo en una carrera.
- Anotá una próxima sesión que también entre en tu agenda.
Cuándo hacer más y cuándo hacer menos
En días con más energía podés ampliar la sesión. En días difíciles, la versión mínima sigue siendo una decisión válida. Si aparece dolor agudo, mareo u otra señal preocupante, frená y consultá a un profesional de salud.